miércoles, 26 de marzo de 2025

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 83. La Respetación

Los tiempos vienen siendo confusos para mi y para muchos de mi generación; ya no se si somos millenials, boomers, generación X; no lo sé, mis sobrinos dicen VIEJOS, por momentos me siento así. Ayer nomás estaba mirando la tele y uno de estos chicos que se hacen famosos por armar torres de vasitos en la tele, enseñar el pecho y chaparse a cuanta puedan, hizo una trasmisión en vivo, en una de esas cosas que se llaman streming, que tampoco sé que es –gente que se graba haciendo cosas en línea creo que es - el tema es que, mientras ingería alcohol con sus otros 2 amigos hombres y 2 chicas, se frotaban las partes y nalgueaban a las chicas con una frialdad, que yo a mis 39 años me quede sorprendida. Ahora no quiere decir que me voy a hacer la calzón con bobos, y voy a decir que jamás en mi vida he hecho eso, que Jesús María y José, como chapan entre todos y como se dejan agarrar el poto, porque vamos todos hemos sido chiquillos y lo hemos hecho, claro, PERO NUNCA EN VIVO PARA UNA RED SOCIAL, quiero decir – afortunadamente, gracias Señor Padre Nuestro- en nuestras épocas las redes sociales no eran tan importantes y no nos daban los megas para transmitir tantas tonterías, se nos acababan nos datos al toque; pero los chibolos de ahora tienen la urgencia de transmitir todo, de colgar todo, de que todo el mundo vea lo que hacen y aquí quiero hacer un pero: dejar te que metan la mano, chapar con uno, luego con el otro, permitir que un pata insinúe que te has encamado con dos el mismo día y vamos que ahora viene lo peor- les juro que esto si hizo que se me descolgara la mandíbula-  él más conocido de los galifardos que se encontraban ahí, le preguntó a una de las chicas si es que ella chupaba culo, quiero detenerme aquí para decirles que hasta para mi a sido realmente incomodo escribirlo, imagino que preguntarle eso a una chica, en una trasmisión en la que sabía que habían 5mil personas viéndolos, no le generó ni media arruga en la frente, todo lo contrario lo que hizo fue morderse el labio y a continuación de que la chica le dijo que no, este individuo le insistió: ¿a un amigo cercano?  a lo que la chica que no debe de tener ni madre ni padre – porque si tuviera ya la hubiera ido a sacar de los pelos de ahí- le dijo bueno, puedo hacer una excepción, estoy depilado le dijo el pobre diablo ese. Disculparan la indignación de señora, pero realmente quisiera saber si estos niños, que no lo son tanto porque el más conocido tiene 30, son conscientes que hay miles de personas que los ven y que eso que publican en redes, se queda colgado ahí para siempre, por más que se borre, en la nube siempre queda un camino de como llegar a eso, es algo que les decía a mis alumnos en la universidad: lo que pongan en internet queda para toda la vida. Entonces digo yo, algún día cuando sean más grandes y estén en algún lugar donde quieran ser tomados en serio – porque no creo que su plan de vida sea vivir para siempre haciendo streamings tomando alcohol, metiéndole la mano a las chicas y preguntando a la gente si le quieren lamer o no el que les cuento- ¿no les va a pesar que haya por ahí un video de ellos haciendo semejante estupidez? Por un momento me dieron pena las chicas, que estaban ahí para que el chico bacán les haga caso y las saque a pasear en su maserati, hasta donde rebajo mi dignidad para ser aceptada en un grupo, en la universidad o lugar a donde vayan, la gente nos las va a señalar y dirán: mira esa es la chupa culos.

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 Pensé también por unos segundos en mis sobrinos: ese es el grupo social en el que pueden llegar a desarrollarse, tal ves ellos también tengan amigos que son así; me aterré un poco. Precisamente este mes salió en Netflix una serie buenísima que se llama Adolescencia,  que va un poco con esto, de lo lejos que estamos de entender -  nosotros los grandes o lo viejos- las dinámicas con las que se manejan los más chicos, tristísima la historia que cuenta la serie, pero me quede pensando, si a una chica aquí en el país, le parece normal que un hombre le pregunte esos asuntos: un hombre que no es su pareja y que claramente no la está respetando, ni validando su intimidad ¿cuántos casos como el de la serie estarán a nada de pasar por aquí? Pienso ahora ¿por qué te hace ser una personas más bacán, mas chévere, mas popular hablar de sexo, de tu intimidad sexual? Chapar, tirar, manosear a alguien tener más hembritas, dejar que un chico me meta mano, tener relaciones sexuales con un tipo o varios, tener enamorado; ¿por qué todo lo que tiene que ver con la sexualidad y la forma en la que rebasas los límites de lo “establecido” te hace ser una persona más genial? Entiendo que en nuestra época estuvo todo tan prohibido y lo tuvimos que hacer todo a escondidas, que tal vez eso a generado que ahora todo lo quieran salir a gritar y a mostrar lo confrontadores, lo frontales y lo rebeldes que son, pero ¿hasta dónde? Yo misma ¿hasta donde dejo que lleguen? Si bien esas personas no me respetan ¿me estoy respetando yo? Me dio una pena enorme esas chicas y chicos que estaban en la trasmisión porque estoy segura que se hubieran podido poner a tener relaciones sexuales ahí mismo, si es que llegaban al millón de vistas lo hubieran hecho; pena, regalaron por un par de likes su intimidad, privacidad y dignidad, ojalá que eso los haga sentir cómodos para el resto de sus vidas.

Lo hablo claro desde mi vejez y mi adultez, y sinceramente le pido a todos los Apus que mis 4 hermosos sobrinos, tengan la tapa de la olla bien acomodada y piensen siempre en las cosas que van a hacer, hasta donde van a repercutir y si es que son cosas de las que van a querer que alguien siga viendo cuando tengan mi edad,  a apechugar nomas.

 

viernes, 21 de marzo de 2025

 

 

 

 

82. El síndrome de la vieja de mierda

Convengamos que ya les conté que estoy por llegar al 4to piso, entonces a estas alturas de la vida se me han ido agotando algunas cosas; si claro, el liquido de las articulaciones, porque me ha empezado un dolor de rodilla, que no entiendo y que cada vez que estoy en el gym, sueno más que maquina oxidada, ¡ok si! También se me agotaron los cartílagos que hay entre vertebra y  vertebra de la columna y por no haberle hecho caso nunca a mi mamá y mi tía y nunca haberme parado derechita, hoy tengo unos dolores de espalda, que me empiezan como un calambre en la cintura y terminan en el cuello, jodida situación que me viene pasando con más frecuencia que ante, también se me han agotado un poco los conos y los bastones de mis ojos- no tienen nada que ver, lo sé pero me parece divertidísimo imaginarme mi cornea con su bastón por el ojo y el iris poniendo conitos naranjados- pero ya no veo tan bien como antes, de nuevo por no hacerle caso a mi mamá y ver la televisión tan cerca, motivo por el que me tengo que poner lentes; ni que decir con los oídos, que seguramente y de nuevo por no hacerle caso a mi santa madrecita y escuchar a todo volumen con los audífonos, y peor ahora que tengo unos con cancelación de ruido, maravillosos, igualito como Pedrito Pascal caminando entre florecitas naranjadas y amarillas; solo que los míos me costaron 50 solcitos en siglo XX, claro que efecto de eso contesto las llamadas con el altavoz, sinceramente no creo que sea por los audífonos ¿o sí? Bueno eso tampoco es lo que se me a acabado, menos la melanina que da color a mis santos y sagrados cabellos, motivo por el que tengo que urgentemente tapar las canas de alguna u otra forma; tampoco quiero hablar del colágeno que debería estar manteniendo firme la piel de mi cara y demás partes del cuerpo; menos quiero mencionar que se me agoto la gravedad que mantenía firme y erguidas a mi par de amigas; muchísimo menos quiero hablar del inexplicable motivo, por el que ahora al toser y estornudar se me sale la pis, ¡carajo, cuando ni madre soy! ¡no! No quiero hablar de esos agotamientos, ya otro día hablaremos de los dolores reumáticos a los que nos enfrentamos día a día los que estamos cercanos a la 4ta dimensión, de lo que quiero hablar ahora es que lo primero que se ha agotado, sin opción a terapias paliativas, vitaminas mágicas, masajes reconstructores, tintes, bótox ¡SIN OPCIÓN A NADA! Es la paciencia pues ¡carajo! Lo siento exabruptos que no puedo controlar. Pues bien, no sé si es solo en este país, pero tenemos la costumbre de hacerlos los pendejos, los cojudos o al menos de dejarnos hacer sentir como tal. Por ejemplo: ayer tuve que desgraciadamente ir a la municipalidad a hacer un trámite, las colas infernales que hay en estos lugares, en fin, me puse en el lugar en donde correspondía seguir la cola, esperé media hora y empezaron a moverse y una señora se puso delante de mi ¿PERDÓN? Que la cola es para el otro lado me dijo, la señora acababa de llegar, y sin concha ni pana se paró delante de mí y se zurro en mí, bueno en cualquier situación me hubiera quedado callada ¿saben? Era una de esas viejitas de pelo blanco y  bastón, que llegan tarde a misa y cuando la misa esta llena, van y se paran en la primera fila, esperando que el que esta sentado ahí se pare y les de el sitio, porque ellas son pues viejitas, de esas que no piden permiso se meten nomas a la fila, no a la preferencial, no, a la regular y delante de ti; tome aire, porque venía de hacer una cola de dos horas en otra apestosa institución del estado, le dije señora yo estaba ahí, no me moleste me dijo, señora yo estaba ahí, váyase atrás me dijo metiéndome el cuerpo, tome aire, y le dije mire señora, nada más porque está usted mayor y seguramente esta sorda le voy a regalar mi sitio, ya que me da pena que haga mas cola, y para mis adentros me dije: VIEJA DE MIERDA. Que tal de esas veces que estas en algún lugar y alguien te pisa y no tiene la más mínima delicadeza de decirte lo siento, antes dejaba que sigan caminando y me sacudía el zapato mientras me sobaba el pie, ahora no pues: ¡OYE BABOSASO NO TIENES OJOS, TARADO! Me sacudo el pie y paso al lado de ellos metiéndoles un empujón. El domingo estaba cruzando la pista y un carro que venia a toda velocidad me toco el claxon para que avance más rápido, Ah no compadre: QUE TE PASA IMBÉCIL NO TIENES OJOS, DONDE TE HAN REGALADO EL BREVETE ANIMAL. Que tal esos choferes de combi que llenan el carro hasta donde ya no cabe ni tu dignidad dentro del vehículo, antes era ¡ay que incomodo ja ja ja! Ahora es: OYE ESTÚPIDO NO ESTAS LLEVANDO BORREGOS, NO TE VOY A PAGAR.

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Me pregunto como antes podía pasar todas estas cosas sin chistar, sin decir ni pio; en pocas palabras me dejaba ver la cara de cojuda con toda calma y tranquilidad sin oponer resistencia, será que no es que se me acabo la paciencia, sino que finalmente me sé dar el trato que me corresponde. Vamos gente, dejamos todo el tiempo que la gente nos trate como si nos estuviera haciendo un favor, cuando la mayoría de veces estamos pagando por el servicio o les pagamos a las personas que están atendiendo – ardo en ganas por ir donde uno de esos doctores que trabajan en el seguro y se sienten que están haciendo el favor de su vida ¡infelices! - Creo que finalmente a los 40, uno ya se cansó de que lo agarren de su cojudo y ya nos sentimos merecedores de un trato decente – cuan equivocada he vivido diciéndole viejo de mierda al señor que salía asado cada vez que le tocábamos el timbre de su casa- Si por andar de reclamona soy uno, si pues, soy una VIEJA DE MIERDA . Ojo aquí, no estoy diciendo que nos vayamos a pelear con el señor de la combi se tropieza contigo porque frenan mal o que te pelees porque en el restaurante te traigan algo medio frío, no me mal entiendan, no digo que seamos busca pleitos o unos cagones que discuten con todos; pero creo que ya es hora de dejar que la gente nos trate como si fuéramos un poco de moco seco debajo de la silla de una banca de parque popular; somos la nariz chicos, una hermosa y bien respingada nariz merecedora del papel higiénico mas suavecito para ser sonada, siéntanse así y háganse tratar de la misma forma, siempre nariz, nunca nunca más moco.

miércoles, 12 de marzo de 2025

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81.  Cuarto piso 

Pensé que iba a ser un momento más complicado, una situación un poco más dura, pero estoy aceptando estoicamente mis próximos 40 años. Bueno tengo 39 y pienso gozarlos hasta el ultimo día que los tenga, pero no tengo el temor que tenía antes por los 40; vamos seamos sinceros, cuando teníamos 15 a las personas de 40 les decíamos viejos, ancianos, tíos, acabados, mírales las arrugas, mira como están despanzurrados, mírales las canas y demás halagos que teníamos para los que llegaban a esa edad, bueno quiero decirles que hoy a mis 39 me siento, muy cómoda con mi cuerpo la verdad. Si, es cierto que estoy 9kilos encima de mi peso ideal, porque vengo saliendo de una depresión que casi me lleva, por lo tanto, he decidido amistarme con mi peso y con mi cuerpo y amarme así con mis kilitos de más, no quita claro, que voy al gimnasio y que hago todo el ejercicio que puedo, aunque cuando me dan los episodios de ansiedad, me da por comer y bueno. Pero no es que estoy yéndome por una tangente que no tiene nada que ver: la depresión, la ansiedad y estrés son los trastornos psicológicos por los que todos los 30tones atravesamos con hidalguía, a veces mejor que otros, ¡Dios Santo! Nunca pensé que una depresión me tumbaría por más tiempo en la cama que el COVID o que la ansiedad me pondría más mal la gastritis y que el estrés me dolería más que el dolor mortal de ovarios. Al llegar a los 40 además me di cuenta, gracias a los innumerables episodios los trastornos anteriormente nombrados, de lo importante que es la salud mental. Se han puesto a pensar ¿en que conversan cuando se encuentran con sus amigos?: ¿Y tu a que psicólogo vas? ¿Esta semana tuviste algún ataque de pánico? ¿Has probado con las constelaciones familiares? Chicos no voy a poder el sábado porque tengo terapia; hemos dejado atrás las conversaciones sobre donde será la juerga, o que tomamos este fin, para hablar sin temores sobre nuestra salud mental ¡que hermoso! Llego a los 40 y he tenido la suerte de poder ir a terapia y haber sanado un par de cosas que me hacían más pesada la mochila, por eso es que también llego contenta ¿necesito más terapia? SIEMPRE, déjenme en el psicólogo siempre. Ahora otra situación que me hace llegar contenta a los 40 es saber que tengo la bendición de trabajar en lo que amo, que es algo que no todos tienen el placer de hacer; me di la licencia de dedicarme al arte y tengo el privilegio de vivir de eso y pagarme una maestría en Teatro con eso, y eso es algo que estoy segura que no todos se animan a hacer, ese concepto tan de nuestros papás de buscarnos un trabajo que nos dé de comer, ha hecho que muchos se conformen con un empleo que no los hace felices, no me voy a detener en el tema de la pareja, porque por el mismo tema del trabajo, muchos están con personas que no aman, solo por no estar solos, pero ahí no quiero entrar. Pasando a un tema del que hable hace poquito, me siento muy cómoda con mi cuerpo y ayuda mucho ver otras personas de mi edad echadas al abandono: chicos y chicas de mi edad que parecen señores mucho más grandes, he tenido la fortuna de poder cuidarme la piel desde hace mucho tiempo, y ahora que han empezado a salir las canas con fuerza, también las tapo de manera ágil y astuta; tengo compañeras de colegio que cuando mis sobrinos las ven me preguntan ¿esa señora de donde la conoces?

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Bueno, me quedan dos meses y medio y estoy medio jodida en lo laboral, en lo emocional y un poco en todo, pero quiero enfrentar este cambio con todo lo bonito que me traigo encima, voy a llegar a los 40 y me siento super afortunada: primero porque voy a llegar a esa edad y muchos no llegaron;  segundo por todo lo que tengo, que es poquito pero es mío y yo lo conseguí; tercero, porque el tiempo me a filtrado a tanta gente de mi vida que me he quedado con lo mejor del mundo, me siento tan querida y amo a todos mis amigos, que ya no son solo eso, son mi familia, la gran bendición y placer que es para mi tenerlos en mi vida, de las mejores cosas que he hecho en mi vida son ellos, mis amigos; cuarto porque no estoy solita: tengo alguien que todos los días me hace pararme de la cama y moviéndome la colita me hace querer ser mejor y seguir en este planeta para hacerla la mitad de lo feliz que ella me hace, nadie me a amado todo lo que ella me ama, ojala ella sepa lo muchísimo que me la amo; y como no hay quinto malo: porque amo mi vida: mi familia que me apoya en mi carrera de artista que es más inestable que ser equilibrista, mi casa que es viejita y le faltan un montón de cosas, pero es mía y en cada esquina hay un pedacito de mi Marujita recordándome que siempre esta conmigo, mis plantitas que me salen con unas flores tan hermosas e inesperadas que siento que lo hacen nada más para hacerme feliz, con los pajaritos que vienen a tomar del bebedero, que se volvieron tan sinvergüenzas que ya se paran en mi cabeza, por mis manos que me permiten sacar lo tengo adentro encontrando estas palabras que verbalizan los latidos de mi corazón. Te abrazo Anahis de 39 años que espera sus 40, lo lograste y a pesar de todas las piedras que te ponen en el camino y los rocones que te han puesto para que no avaneces, ten la certeza de que lo vas a lograr, ¡VAMOS!

sábado, 8 de marzo de 2025

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80. El hueco

No me había dado cuenta de que tenía depresión hasta que le di espacio para que pudiera salir, la verdad que nunca tuve el tiempo y la oportunidad para dejarla salir, siempre encontré un pretexto para poder esconderla: mucho trabajo, rodeada de familia, alguien más triste que yo, otra persona a mi cuidado; en fin, nunca había estado sola y sin ocupación; lo cierto es que nunca me había dado un tiempo para escucharme, siempre había encontrado técnicas muy ingeniosas para silenciarme. Es jodido de explicar, pero transitar por la depresión me ha hecho entenderla y entenderme: cuando me contaban o leía que no tenías ganas de comer, o de bañarte o de despertarte o de salir de tu cama, de tu casa, y que no podías dejar de llorar; pensaba: UFF que cobardes, uno puede hacer las cosas que quiera, como se van a dejar estar tristes, ocupen en algo sus vidas y ya... ¡que equivocada! El año pasado 2023 perdí mi trabajo, me quede sin dinero y vivía sola, nadie dependía de mí, no tenía que actuar frente a alguien para que no se preocupen, no hubo escudo que poner, y la depresión encontró el camino perfecto para hacer cama en mí. Dormir era una pesadilla, perdí la cuenta de cuantas veces daba vueltas en la cama para agarrar el sueño, me frustraba tanto no poder dormir que recordaba todo lo que me estaba pasando y lloraba,  me despertaba tan cansada y tan tarde que no quería comer, solo dormir y me daba tanta colera y me parecía tan injusto que lo que me pasaba que volvía a llorar, bañarme me parecía tan estupido, no iba a salir, no tenía a donde ir, yo amo cocinar y empecé a hacerlo tan horrible que preferí no comer, lloraba de colera porque no podía hacer las cosas que antes me salían bien, no quería ir a hacer deportes porque no quería salir a gastar dinero, el poco que me quedaba, no quería ir a ver a mis amigos, porque no quería que nadie me pregunte y dar explicaciones y ponerme a llorar; claro esta que eso me frustraba más y me hacía llorar. Aquí voy a hacer un paréntesis, porque dije que vivo sola y no es cierto, vivo con Bernarda, mi perrita – mi salvadora-  todo lo que dije es cierto, todo eso sentía, pero no hubo un solo día que no me parara de la cama, porque mi nena necesitaba que le abra la puerta y le de su comida, ella también necesitaba salir a caminar todos los días y había que cocinarle también; así que a pesar que a mi me llevaba la fregada, nunca nunca deje que se la llevara a ella, y por ella mi ángel me podía de pie todos los días, ay carajo! Que hubiera sido de mi vida sin ella, pude transitar mi depresión de una manera más saludable porque tenía mi ancla de 4 patitas siempre jalándome del hueco en el que yo me hundía día a día. Quiero hacer un paréntesis también para decir lo importante que es tener un equipo de contención, ¡que bendecida que soy carajo! Mis amigas me sacaron del hueco también, mensajes, dinero, comida, llamadas, salidas, memes, siempre encontraron la forma de decirme que estaban ahí, y cuando más hundida estaba, sentía sus voces ahí arriba que me decían que podía salir, echándome porras, recordándome que cuando este lista, ellas iban a estar ahí para jalar de la soga y sacarme de ahí, que me hubiera hecho yo sin mis amigas. 

                                                               Una silueta de un hombre ayuda a salir del hoyo a otro. El concepto de  trabajo en equipo y ayuda mutua | Foto Premium

Transité pues por la depresión, y sigo transitando, pero como este es el segundo viaje que hago por este camino, ya se como agarrar las curvas y en que parte debo de ir más lento y sobre todo recordar abrazarme mucho para entenderme en este camino tan pendiente que me volvió a tocar pasar, estoy triste y lloro todos los días, pero siempre encuentro un motivo para no llorar 12 de las 24 horas, ni dejar que los pensamientos intrusivos hagan cama en mi cabeza: medito, respiro, le rasco la pancita a mi Berni o le mando un mensaje a una amiga, y lanzo una soguita para q me contengan y no me dejen caer de cara al fondo del hueco en el que ya estuve. Si, estoy en el hueco de nuevo, y sigue siendo una mierda: oscuro, triste, solitario, duro, amargo, doloroso, pero lo abrazo, transito en calma con el, porque además de las personas que están afuera echándome porras, se que si un día pude salir de él, puedo volver a salir cada vez que alguien o yo misma me lance a este hueco. Pude y podre.

martes, 5 de marzo de 2024

79. El difícil deporte de ser mujer


Siendo profundamente sincera nunca me había pesado tanto o se me había hecho tan claro esto cuando fui pequeña, en la universidad un poco y en el medio laboral terriblemente. De hecho cuando ingrese a la universidad, después de haber vivido en mi burbuja hermosa, del colegio de chicas en el que podíamos vestirnos y hablar como quisiéramos sin que nadie nos mire de manera morbosa; caí en cuenta de muchas cosas, nunca me gusto vestirme con ropa apretada ni peinarme bonito, porque me daba mucho miedo que me miren los hombres o que me pasaran mano en la calle – y a pesar de no hacerlo, un hombre una vez en la combi, estando yo con mi uniforme escolar, me agarro las piernas; y otro me agarro el trasero, pero esos son otros traumas- decidí vestirme siempre con chompas largas, ropa suelta, me daba un miedo que alguien me toque o que me pudiera pasar algo, ya saben había crecido escuchando eso de que ES TU CULPA POR ESTARLOS PROVOCANDO o el BIEN ECHO, QUIEN LA MANDO A ESTAR CON ESAS MINIFALDA A ESAS HORAS DE LA NOCHE, entonces moría de miedo de que me violen o me toquen, Dios santo, recuerdo claramente como una monjita del colegio nos dijo que si un día nos veíamos ya perdidas y que nos iban a atacar sexualmente era mejor que nos matemos, que Diosito nos iba a perdonar, entenderán entonces el miedo con el que vivía, porque yo quería vivir, entonces chompa cuello alto y muy larga para que no se me vea el cuerpo, porque no vaya a ser que provoque a un enfermo y este se sienta con el permiso de poderme tocar.  Siempre he sido una afortunada, me he cruzado con las personas más chéveres en los mejores – o peores depende de como lo piense- momentos de mi vida, pues mis amigas de la U me empoderaron un poquito y me hicieron darme cuenta que efectivamente, yo no provocaba a nadie con  lo que me ponía, yo podía ponerme lo que me de la gana y nadie tenía derecho de tocarme, ahora eso lo tenia claro yo, como hacíamos para que los hombres se enteren de eso también. Con eso también fue soltando un poco el miedo a los hombres con el que había crecido, gracias a todas las advertencias que nos daban las monjitas y demás cosas de mi cerebro. Poco a poco fui soltándome un poco y entrando en confianza en este nuevo mundo estudiantil y más me tarde en soltarme que en darme cuenta el mundo en el que vivía, si yo era amigable con una chica, chévere, armábamos mancha, si yo era amigable con un chico, este intentaba tener algo conmigo, entonces no lo era claramente; por lo que me volví en la machirula, la causa, la brother, la chusca, porque cuando no te dejas coquetear por ellos o no les aceptas el gileo, algo mal esta contigo y sino eres lesbiana, estas bien cerquita a eso. Bueno pues así transcurrí mi vida universitaria, intentando olvidarme de uno de los episodios de acoso más horribles que viví en mi vida.

Llegue a mi vida laboral con la mejor de las ondas, pensando que el mundo estaba cambiando y que el machismo no podía ser tan jodido como en las empresas del estado, donde las mujeres solo son las asistentes o las secretarias del jefe -sí, me lo hicieron, por eso no duré mucho- pensando tontamente que en el medio privado sería todo diferente, porque las amiguitas de los jefes de las oficinas estatales, esas que tienen la secundaria terminada, pueden tener tu puesto con maestría, colegiatura al día y el doctorado en proceso; pensé que sería diferente, vamos todas a una voz ¡que sonsa! Recuerdo el día que mi jefe entró a mi oficina a preguntarme por qué si estoy tan cerca de los 40 no me caso, que tengo de malo, que tanto pido, ¿por qué no te quieres casar? La oficina la compartía con un hombre de la misma edad que yo y claro que la pregunta era a mi solamente, y cuando fui esquiva con las respuestas porque evidentemente estaba incomoda y no quería ser descortés, pues claro es el jefe, me dijo: algo mal tienes, por eso no te casas…plop, claro que mi compañero de oficina se torció de risa junto con él, hay que celebrarle el chiste al jefe pues. Después las cosas iban a peor, tenía compañeros hombres, que llegaban tarde, no iban, no presentaban lo que se les pedía, pero el jefe, en las reuniones mensuales los felicitaba, y la única ves que yo tuve un error, se enojo tanto conmigo, que desde entonces hasta hoy no me habla, sin contar la mortificación que eso produce para mí, claro que yo creo que eso de tener panocha complica un poco más mi caso. Ahora, pensé que a estas alturas de la vida que el mundo iba a estar un poco más evolucionado con eso; ayer vi un scketch de comedia donde una mujer feminista era invitada a una oficina a explicar que era el mansplaining y el jefe la interrumpía y luego explicaba lo que ella estaba diciendo, para luego terminar diciéndole, preciosa gracias por venir a contarnos esto, retírate bella, ahora si vamos a lo serio; parece chiste, pero es algo que vivimos las mujeres todos los días. ¡Ay feminazi, ay llorona! A ver vive tu así, rodeada de injusticia y silenciada, a ver vive tu con miedo de caminar o de dar una opinión porque eres confrontancional, vive con el stress que vivimos las mujeres que queremos salir adelante, porque o eres lesbiana o eres puta, no hay más para nosotras, ¡carajo que colera! El abrazo chicas, fuerte fuerte, porque a pesar de todas esas cagadas, seguimos avanzando y si eres hombre, no seas como la manada, que no nos cree y nos minimiza.

¡feliz día de la lucha, feliz día de la fuerza, feliz día de la sororidad!

                      Pictoline - Pequeño diccionario de machismos cotidianos 📕😑 La palabra de  hoy es: "manterrupting" 👩💬🙋‍♂️🙋‍♂️🙋‍♂️ | Facebook


miércoles, 10 de enero de 2024

 

 

 Enfermera humilde | Jose padre de jesus, Religión cristiana, Hermanas

 

78.- TIENES QUE SER HUMILDE

Vengo de un colegio católico, de monjitas muy creyentes; de esas que te dicen que ames y obedezcas, que calles y aceptes, esas cosas que antes estaban tan de moda para formar señoritas bien criadas y casaderas; grave problema para mí, porque desde chibola fui la delincuente de la mancha, entonces eso de estarle pidiendo a Diosito que nos enseñe a amar y a obedecer sin nunca cuestionar nunca fue lo mío. Pero me estoy yendo por la tangente, no es de la obediencia de lo que quiero conversar hoy, es de entre muchos de los valores que nos decían las monjitas que debíamos tener ( no voy a hablar de la virginidad con la que nos atemorizaron tanto, que la guarde hasta mis 30s, porque moría de miedo, otra historia que algún día contaré), nos pedían siempre ser humildes y la verdad entre todo lo que me rebelaba, no le veía un pero a eso, hasta le encontraba sentido, la verdad que yo nunca tuve grandezas de que ufanarme, siempre fui bien clase media, mis papás me mantenían bien, no tenía las cosas de moda, mi los discman, ni los mp3s que salieron de moda, ni las cámaras digitales; no, mis papás me mantenían y mi mamá me compraba lo que me hacía falta, así que andar así toda creída con algo nunca tuve y la verdad que aunque lo hubiera tenido nunca le encontré sentido. Recuerdo algo ahora, alguna ves mi padrino me regalo una radio, una bien sencillita la verdad, para poner su caset y escuchar su radio, pero como nunca había tenido algo así y el único que tenía en casa era mi papá, yo sentí que me habían regalado lo mejor del mundo, así como si hoy te regalaran un mercedes 0km, me recuerdo llegando al colegio y contándole a mis amigas -adolescentes cojudas, todas quiero adjuntar- y llegue yo pues, bien creída a contarles que me habían regalado una radio para poner su caset y que había podido grabar de la radio una canción de Alejandro Saenz y que era lo máximo y que… y claro pues la cara de todas y no falto la estúpida – recuerdo su nombre pero no lo pondré porque talvez lo lea la muy zorra, que no se entere que me afecto- ¿y? dijo la infeliz, todas tenemos una radio, pero para leer cd, eso ya paso de moda, que ridícula, lo que claro hizo que todas se rieran, pero como mi hermana me había dicho alguna vez, es mejor siempre reírte con ellos, que dejar que se rían de ti; así que me puse a reír como loca y como no se lo esperaban cambiaron el tema, pero yo me sentí bastante mal la verdad, recuerdo haberme llorado un poquito en el baño, pero después decirme a mi misma nunca más contar mis cosas, porque la gente era una lacra. 

                                                            

Y pues aquí me ven a mis 30s, sin contar nunca mis cosas, ni las buenas, menos las malas pues, es jodido ¿saben? Mi corazoncito se rompió un par de veces cuando les contaba a mi familia mis pequeños logros teatrales y me decían ¡ah, que bien! Pásame la sal, auchhhhhhhh, nadie saltaba ni me abrazaba como en las películas gringas, no manito, no más; dejé de contarles mis cosas también, solo cuando es inevitable les cuento, pero así como que son las 5 de la tarde o así como que esta lloviendo, nada transcendente ni nada especial, he llegado a la conclusión que mientras menos espero, menos posibilidades hay de que rompan mi corazón. Pero aquí quiero hacer una pausa importante, a esta edad que tengo, 38, puedo decir que he encontrado en mi vida, gente que me alegra el corazón, es increíble que en los lugares menos pensados encontré gente que me quiere y cuida tanto mi corazón, que me permite vivir en paz. Hace poquito nomás pensaba ¿quién me conoce de verdad?, solo dos personas, son de esas personas que me celebran hasta la más mínima victoria: ¿sabes qué? Si me acorde de comprar las pilas para el reloj – WUJUUU, ¿Sabes? Me vino la regla – EXITASO. Me pasó hace poquito y me quedé pensando, le conté a unos amigos muy queridos, que había empezado a estudiar una maestría, la que yo me estaba pagando y que cuando saque mi título iba a salir por las calles gritando que ya era magister, y me dijo: tienes que ser humilde ¿por qué? Por qué no puedo gritar al viento las cosas que consigo por mi merito, por mi esfuerzo, por mi trabajo ¿por qué? ¿Por qué estaría mal sentirme orgullosa de las cosas que yo consigo? ¿por qué esta mal? Nos han quemado tanto la cabeza que nos han hecho sentirnos avergonzados de decir las cosas que logramos, de esconder nuestros logros, de callarnos nuestra felicidad ¿por qué la gente que me quiere no estaría feliz de verme feliz, de verme crecer? Ahora yo tampoco estoy a favor de la gente que busca aprobación en todos lados, tengo un par de contactos en el Facebook, que ponen hasta cuando se les paso el estreñimineto, y la verdad que, si es una gran victoria eso, pero ¡vamos! ¿es algo que realmente todos necesitamos saber? Yo soy un poco más reservada con mis cosas, en general, antes me gustaba contarlo todo y tuve una conocida que me dijo: Todo lo cuentas y a nosotros ¡que nos importa!, quiero aclarar que cuando me lo dijo era mi amiga, ahora es una muy lejana conocida; en fin, de nuevo voy por otro camino, yo soy reservada para mis victorias, pero ahora tan cerca de los 40, tengo ganas de gritar todos mis logros, si señor ¿por qué no? Si me quieres te va a dar mucho gusto, si no, re vas a revolcar en tu bilis, pero eso me va a valer muchas hectáreas de pepino, me han pasado cosas tan bonitas, que no le pude contar a mis amigos porque me daba vergüenza, pucha que triste vida de tener que avergonzarte de las cosas lindas que te pasan, pero si me moría de vergüenza, de contar que había ganado un concurso de dramaturgia, que estaba estudiando una maestría, que me habían publicado en una pagina prestigiosa, me moría de vergüenza y no lo contaba, ¡cha! Que tonta, ya no ya, ahora lo quiero contar, no a todos claro, a la gente que quiero y que, de sobradas pruebas, que me quieren, a ellos que van a saltar de alegría cuando les cuente mis cosas -espero- a ellos si les quiero contar.  No creo que sea dejar de ser humilde, compartir con mi gente mi alegría, porque así como es importante tener un hombro donde llorar cuando hay pena, también hay que tener un abrazo cuando hay una alegría, y no me lo quiero volver a perder, no voy a dejar de ser humilde, porque siento que me falta muchísimo en el camino, pero si me voy a sentir orgullosa de lo que he conseguido, de lo que tengo, de lo que me merezco por mi trabajo, no voy a ser diferente a la que soy, no te voy a humillar por eso, quiero que seas feliz por mí, quiero que veas que yo pude y que de sobrada forma tu también vas a poder, quiero tener con quien compartir lo feliz que soy y que lloremos juntas por que vas a saber lo mucho que me a costado tener lo que hoy tengo. Pensaba también, si me pasara algo lindo ahora, ¿a quién sería la primera persona a la que llamaría para contar? Pucha que yuca, no lo sé, creo que voy a llorar un buen rato, y en esta dicha buscaré a la persona que se sienta tan feliz y orgullosa de mí, como yo lo este, creo que ya lo sé, ojala me conteste el teléfono, porque ¡nunca atiende!.